Una vez fui tierra, nutriente.
Gracias a una semilla, pasé a ser vida.
Crecí y viví, hasta que cortaron el árbol del que formaba parte.
Con la madera del árbol, hicieron una caja.
Como caja, me usaron largo tiempo para transportar muchas cosas, hasta que me abandonaron a la intemperie.
Años después, alguien me encontró, y decidió hacer leña conmigo, y apilarme con más leña.
Un buen día, me metieron en un cubo y me pusieron al lado de la chimenea.
Y ayer, me arrojaron al fuego.
Hoy no soy más que cenizas, y me han esparcido en la base de un árbol para servirle de abono.
Por fin he vuelto a la tierra.
¡Por fin!
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sábado, 10 de marzo de 2012
¡Por fin!
jueves, 8 de marzo de 2012
Desprendimiento
"El favor y la desgracia nos inquietan;
lo que amamos y lo que tememos está dentro de nosotros".
¿Qué quiere decir: "El favor y la desgracia nos inquietan"?
Los que reciben un favor de lo alto
se inquietan cuando lo reciben,
y también cuando lo pierden.
¿Qué quiere decir: "Lo que amamos y lo que tememos está dentro de nosotros"?
Tenemos miedo porque tenemos un yo.
Si no consideramos a este yo como tal,
¿qué calamidad podría afectarle?
Por lo tanto, a quien estima el mundo como a sí mismo
se le puede entregar el gobierno del mundo;
y al que ama al mundo como a sí mismo
se le puede confiar el mundo.
Lao Tse
La división y la disgregación del yo individual llevan al particularismo, que se contrapone al Tao, que es la Unidad y la armonía. Así pues, es necesario transferir el amor profesado a la propia persona a la Unidad del Todo si queremos gobernar el mundo, llevar las riendas de nuestra vida.
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